- - 14 Octubre 2009 - - -
PRESENTACIÓN. CAMBIO SOCIAL, MODERNIDAD Y CIENCIAS SOCIALES.

Recorrido desde la crisis de 1973 hasta nuestros días. El agotamiento de la modernidad industrial condujo a un período conocido como postindustrialismo.

Bell “El conocimiento es la clave de la productividad”.

Proponía la convergencia en un modelo tecno-científico. A causa de la crisis, se veía como necesario un cambio de modelo, y era eso precisamente lo que propugnaba Bell. A partir de finales de los 60 (y especialmente desde mediados de los 70), proliferan los términos que incluyen el prefijo “post” (fordismo a postfordismo, modernismo a postmodernismo, etc.) a causa de esa necesidad de pasar página. Se confiaba en la solidez de varios estamentos: la familia nuclear, el estado social, y el trabajo. Esta transición fordista que permitía el acceso a un consumo superior a la estricta subsistencia, es decir, automóvil, electrodomésticos, etc., forma parte del imaginario de esta tendencia generalmente optimista.

El postfordismo se relaciona sobre todo con versiones negativistas del futuro: temporalidad del trabajo (desde la posición industrial del trabajo estable en una empresa matriz incluso con la presencia sindical) y precariedad. No existe una versión única del postindustrialismo, ni un consenso sobre cómo afrontarlo.

A partir de los 90, todos los “post” se agruparán en el concepto de “globalización”, término polisémico que acepta múltiples definiciones muy distintas entre si. La “globalización” servirá para representar el nuevo modelo al que nos enfrentamos, estos modelos “post”. Además, provocará la apertura del análisis, y se tendrá en cuenta la situación de diferentes lugares del mundo >> la escala nacional se queda pequeña y se aumenta su alcance (o se deslocalizan y externalizan). Obtenemos así una nueva escala transnacional de todos los ámbitos de análisis.

En resumen, identificamos el cambio como elemento constitutivo del entorno social en el que estamos y no necesariamente con connotaciones de avance (estabilidad, statu quo, inversión en el futuro, o la misma idea de progreso).

Otro punto de interés a este respecto sería la aceleración del ritmo de cambio vital >> marcador que podemos representar a la velocidad de aumento de la población mundial, las oleadas tecnológicas, la duración de la mercancía en el mercado, etc. El cambio cada vez es más rápido.

La educación en la sociedad de consumo se convierte en algo cambiante, a diferencia de la educación antigua que podía recibir una clase noble, más relacionada con conocimientos vetustos o lenguas muertas encaminadas simplemente a demostrar su clase social.

Marx: “Todo lo que era sólido se convierte en gaseoso”

Ya no hablamos de estructuras estables, sino de flujos. Se prefiere la idea de versatilidad, de red (no como sistema, sino como poliedro variable). Y junto con esto aparece la nostalgia de la estabilidad de antaño >> en forma de identidades (no sólo pautas y roles, sino también grupos de referencia más complejos, contradictorios y múltiples). El poder de la identidad vuelve de nuevo, recordándonos que la vida necesita de un sentido asignado (reivindicación de lo diferente, lo local).

En resumen, estamos en una crisis que nos está llevando a afrontar y aceptar nuevos modelos muy diversos que no son unívocos.
Touraine >> Paso del modelo industrial de trabajador de fábrica a un modelo más especializado.
Bell >> Paso de un modelo manual a un modelo de tecnología intelectual, es decir, capacidad para manejar lenguajes simbólicos (computación).

Otros teóricos coincidirán con Bell en la idea del modelo tecnológico. Y el modelo de Bell deriva directamente del de Touraine, aunque este primero tenía detrás el optimismo de los 60 (liberarse de la carga del trabajo).

Consultar el libro de Lyon “Postmodernidad” (en bibliografía) para ver el recorrido descrito.

Para Bell, el conocimiento deja de ser un elemento periférico del sistema (cultivado por élites minoritarias o aisladas) para convertirse en el elemento clave de la reorganización de la vida social en una fuerza productiva y con repercusión inmediata en la economía, sociedad, etc. Esta visión se volverá más ambivalente y negativa en otras revisiones posteriores sobre el tema de la mano de otros autores. Si en Bell el conocimiento es la clave del control, en Beck el conocimiento es la fuente de la sociedad del riesgo. Incluso para un autor optimista como Giddens, el conocimiento experto nos proporciona unas perspectivas y paradigmas múltiples y equívocos >> problema de elección y riesgos: ¿Quién es el que sabe?

Hoy en día tenemos una amplia variedad de expertos que controlan con su conocimiento gran cantidad de aspectos de nuestras vidas desde la infancia, aunque somos conscientes de que ese conocimiento es volátil y cambiante y que se desarrolla en un escenario de incertidumbre, con consecuencias no queridas y otros aspectos que lo complican.

Castells también comparte esa idea de la economía del conocimiento, y le añade la idea de la economía de la tecnología (es decir, la tecnología como elemento central del sistema).

- - - 21 Octubre 2009 - - -
NO HUBO CLASE DEBIDO A QUE LA PROFESORA NO PUDO ASISTIR

- - - 28 Octubre 2009 - - -
EL CONCEPTO DE SOCIEDAD POSTINDUSTRIAL, CON ESPECIAL REFERENCIA AL PLANTEAMIENTO DE DANIEL BELL.
Bell apunta, realmente, a las dinámicas sociales de cambio que ya se han manifestado y a las proyecciones de futuro (unos 10-15 años) en esta base.Lo que les ocupa es tratar las tendencias de campo en base a proyecciones de futuro hechas con datos del presente. Su trabajo no se limita sólo al caso norteamericano, sino que la transición que explicaría el cambio en EEUU también acabaría ocurriendo en otras sociedades. ¿En cuales podrían darse las características típicamente post-industriales? En principio, el objeto serían todas las sociedades industriales (ya sean capitalistas o estatistas) que tenderían a la post-industrialización.Ese cambio, según Bell, es fundamental, y lo sitúa en la línea de un proceso de descenso de la etapa industrializadora sobre la que se asentaría la etapa post-industrial.¿Qué sentido le da Bell a post-industrialismo? Lo importante de las sociedades post-industriales sería aquello que las diferenciaría de sociedades anteriores. Utiliza, pues, un procedimiento típico-ideal, que hace hincapié en las formas singulares de estas sociedades (valores, organizaciones, etc.).En las sociedades modernas priman los aspectos instrumentales.Trata sobre todo estos tres aspectos: estructura social, política, cultura. Hay cinco rasgos singulares que caracterizan el modelo de la sociedad post-industrial (estos rasgos los cambiaría en una obra posterior):
  1. Paso desde la economía productora de mercancías a la economía productora de servicios (terciarización). Diferencia entre porcentajes de sectores económicos (los clásicos: el primario (Agrario), el secundario (Industria) y el terciario (Servicios). En un principio, un proceso de desagrarización propiciaría el aumento del trabajo industrial, y en la modernidad sucedería un proceso similar entre el secundario y el terciario), el porcentaje que cada uno de estos 3 sectores representa en el PIB (en una sociedad post-industrial el sector terciario primaría sobre los otros dos).
  2. El crecimiento espectacular de la categoría profesional de expertos con educación universitaria (científicos, técnicos, profesionales e ingenieros). Esto sería la otra cara de la moneda en el auge de los servicios. En sociedades tradicionales privarían relaciones profesionales de servidumbre, pero en las post-industriales las más importantes serían aquellas relacionadas con el uso del conocimiento (salud, educación o gestión/administración en todas sus fórmulas). La categoría de expertos sería la que, en consecuencia con el crecimiento del sector terciario, crecería más (conocimiento intelectual frente al conocimiento manual).
  3. Centralidad del conocimiento teórico, es decir, el conocimiento como fuerza productiva directa (no relacionado directamente al oficio, ni periférico a la actividad productiva, sino que es un aspecto central de la vida económica y social). Las primeras etapas industriales, sobre todo el primer maquinismo, no estaba relacionado con conocimiento científico, sino que se relaciona con conocimientos manuales adquiribles en un oficio (en oposición al proceso de adquisición del conocimiento universitario). No se refiere sólo a las ciencias, sino también a las sociales. Con el tiempo, este elemento será el central de la sociedad del conocimiento (sociedad de la información). En el año 76 (el libro original es del 73), Bell cambiará el orden de los elementos y pondrá este punto como el principal, el principio axial que más determinaría la dinámica social.
  4. Planificación y control de la tecnología (permitida por el conocimiento teórico). En etapas anteriores, la tecnología aparecía súbitamente, pero en la post-industrial se podría prever la producción tecnológica y planificar en consecuencia. Este elemento se alejará mucho de Beck o Giddens.
  5. Centralidad de la tecnología intelectual (todos los procesos de conocimiento instrumentales que permitan realizar las proyecciones tecnológicas). Binomio entre conocimiento y tecnología intelectual (no se busca habilidad instrumental manual, sino capacidad de abstracción y cálculo para trasmitir y trabajar con conocimientos y lenguajes simbólicos). Opone así el maquinismo industrial con la tecnología intelectual post-industrial (simulaciones, teorías matemáticas complejas que permitan la modelización, etc.)

Estos dos últimos aspectos son quizás los que peor han aguantado el paso del tiempo, aunque no están fuera de lugar, puesto que a pesar de no ser centrales, no nos son extraños (se dan en las sociedades post-industriales).

Bell no prevé ciertos aspectos que podemos juzgar hoy día. A pesar de haber un crecimiento importante de los servicios, crecen los servicios de baja productividad y baja cualificación (por ejemplo el comercio, niveles bajos de administración, industria turística y el sector de servicios personales). Por otro lado, los lazos familiares se van debilitando y cambia el papel del rol de género lo que propicia este aumento del empleo de servicios (llamados servicios “de cuello rosa” y que Bell tomará en consideración en su prólogo a la edición del 76). Hay menor disponibilidad de personas para el cuidado de la casa y la familia y por ello hay un aumento de la demanda de servicios a este respecto (como crítica a Bell, no todo son servicios de alto nivel).

Distinción entre industria y servicio. Castells y muchos otros teóricos posteriores a Bell no tomarán, como éste, una postura de “quitar secundario para plantar el terciario”, es decir, oposición entre ambos sectores, sino que hablarán de la complementareidad de ambos sectores. Donde más crecen los servicios es donde hay una industria neo-tecnológica superior (hay una tendencia actual a pesar que los servicios crecen en torno a las industrias). En muchos casos, los expertos a los que se refiere Bell, hoy en día son localizables trabajando en la industria de alto nivel. La dicotomía industria/servicios queda, pues, obsoleta. La segmentación profesional y la transnacionalidad de una misma industria permite integrar a profesionales de muchas disciplinas muy distintas en países muy lejanos, algunas especializadas, otras no.

Otro elemento que ha echado al traste la teoría de Bell es la globalización. El descenso del empleo industrial es compatible con el hecho de que, por ejemplo, entre el 87 y el 97 se dé un auge de la industrialización a nivel mundial (en otros países). Las fábricas o los consumidores ya no se encuentran cerca de las sedes industriales, sino que se reparten a nivel global y se homogeinizan públicos. Cada vez más deberíamos hablar de los sectores industriales a nivel global (porque casi todos los países están ampliamente industrializados). La producción de mercancías no parece perder peso frente a los servicios, sino que ambas se desarrollan al mismo tiempo. Tal vez la concepción de Bell sea demasiado simplista, fruto de la confianza en el consumo propia del desarrollismo de los años 60.

También, la confianza de Bell en la capacidad de conocer todos los efectos en segundo y tercer grado de los desarrollos tecnológicos (lo que le convierte en un tecnócrata) es otro de los puntos más débiles de la teoría del autor.

Igualmente, la generalización de la élite provoca mayor incertidumbre en la trayectoria laboral, aspecto que Bell no había previsto.
- - - 4 Noviembre 2009 - - -
COMENTARIOS Y DEBATES GENERALES SOBRE EL CONCEPTO DE SOCIEDAD POSTINDUSTRIAL. INFORMACIONALISMO Y TEORÍA DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Castells coincide con otros teóricos en decir que el industrialismo dura hasta el último cuarto del s.XX (finales de los 70). Bell ve el post-industrialismo desde el desarrollismo de los 50-60, cuando muchos de los informes de la época vaticinaban el advenimiento de una época de ocio propiciada por la bonanza económica desarrollista. Nada más alejado de la verdad.

La idea de progreso de Bell es muy evolutivo y ascendente (procesos de acumulación que sientan las bases de la etapa posterior). El principio axial del modelo social era el conocimiento teórico. Un planteamiento quizás tecnocrático, pero que ha sido citado por Castells o Touraine. Hay que tener en cuenta que por la época en que Bell desarrolla su teoría no había un debate sobre la globalización, etc. sino que todavía se ciñe a un modelo de identificación del modelo social con algún estado-nación.

Será mucho más discutido en obras posteriores la posibilidad sugerida por Bell de prever las consecuencias de los desarrollos tecnológicos en segundo o tercer grado.

Castells sentará los elementos de continuidad (como discípulo de Touraine) y diferenciación del post-industrialismo. Está de acuerdo en el hecho de que hay un desplazamiento de bienes industriales hacia la producción de bienes industriales que implican conocimiento. El saber especializado (el conocimiento como fuerza productiva directa, según Touraine) pasa a ocupar una posición de centralidad tanto en la vida económica como en la cultural. Castells, como discípulo de Touraine, acepta la idea del saber especializado y el conocimiento como aspecto central de la sociedad, pero al mismo tiempo alude a la necesidad de distanciarse de cualquier determinismo (la vida económica y las formas políticas concretas producen unos saltos u otros en los modelos científico-tecnológicos). Son la vida económica y las organizaciones sociales concretas las que hacen uso de un modelo tecnológico concreto.

El nuevo paradigma tecnológico es producto de tres elementos:

  • La crisis del modelo de capitalismo keynesiano de los 70, una crisis de acumulación, provoca la necesidad de una producción científico-tecnológica concreta que ayude a salir del bache económico. Esto provoca la aparición de nuevos tipos de empresa e industrias neo-tecnológicas.

Este proceso va unido a otro simultáneo de globalización e internacionalización, cediendo el puesto a lo que se puede llamar “empresa red” (distribución transnacional del proceso productivo). Al mismo tiempo, este modelo es adoptado por otra clase de organizaciones no económicas (ONGs, etc.) o políticas (modelos adoptados pro estados-nación). Es tal el impacto de la lógica global (a pesar de no existir una uniformidad global, aspecto importante del modelo de Castells > alejamiento del etnocentrismo).

  • El intento de separarse de planteamientos etnocéntricos derivados del post-industrialismo. Los cambios no dependen sólo de la economía, también importan los movimientos sociales (centrados en la libertad colectiva y personal > por ejemplo los derechos de la comunidad afroamericana o el feminismo) y los desarrollos tecnológicos.

Muchísimos movimientos en los 70 han cuestionado los modelos sociales preestablecidos en lo podríamos denominar procesos de desinstitucionalización o reinstitucionalización. Lo que era unívoco se va tornando diverso (por ejemplo, las nociones de familia).

  • La revolución tecnológica que permite redes dispersas, porosas y permeables (en definitiva, flexibles). Su impacto reside en que abandonan el centralismo de las grandes máquinas y corporaciones y se van miniaturizando e incorporando en la vida social (telecomunicaciones, aumento de la productividad general, e incluso avances médicos > sobre todo lo referido a los avances genéticos).

Los impactos en microelectrónica y telecomunicaciones permiten una combinatoria y un salto exponencial en la complejidad (que remiten a avances que modifican nuestra noción de tiempo y espacio, comunicación y cercanía).
Estos tres elementos son el contexto en el que se define el informacionalismo (modelo de Castells), término tomado de Touraine

      • AQUI HAY QUE INCLUIR LA TABLA DE MODOS DE PRODUCCIÓN Y MODOS DE DESARROLLO

Microtelectrónica, Ingeniería Genética y Telecomunicaciones, son los tres puntos primordiales del modo de desarrollo del informacionalismo.
En los 70, la expansión del capitalismo se produce de la mano del neoliberalismo (procesos de desregulación y desaparición de los estados sociales). Es la confluencia de todos los factores mencionados la que provoca el cambio.

El estatismo soviético no consigue abordar el tránsito hacia el informacionalismo, y en un momento de ese cambio no puede resistir y se hunde en los años 80.

Hay que resaltar nuevamente que no hay un único modelo informacional, sino muchos. Es por ello que diferencia la estructura social del modo de desarrollo.
Touraine y Lyon no se comentan.


ESPACIO-TEMPORALIDADES Y DES-RE-ANCLAJES TERRITORIALES DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN. LA PERSPECTIVA DE CASTELLS SOBRE EL ASCENSO DEL ESPACIO DE LOS FLUJOS, DEL TIEMPO ATEMPORAL Y DE LAS IDENTIDADES EN LA SOCIEDAD RED.
Identidades, flujos y redes.

La sociedad red se basa en tres patas:

  • Experiencia.
  • Poder.
  • Informacionalismo.

La red hace referencia a aquello que para Castells define el mundo actual: la interconexión. Si hubiera que definir la globalización con una palabra, esa sería interconexión. Una misma ocurrencia puede impactar simultáneamente en muchísimas partes del mundo (aunque no con la misma intensidad).

Los contextos clásicos se identifican por su aislamiento, su falta de conexión con el resto del mundo (idea quizás un poco bucólica). Este mundo cambia con la industrialización (concentración en espacios urbanos) y se reproduce en una espacialidad mucho más amplia donde hay diferentes lugares interconectados. Los ejes hegemónicos serían los nodos, aquellos puntos donde convergen varios flujos de información con mayor intensidad. Los grandes nodos son cambiantes, pero podemos identificarlas generalmente con las grandes urbes globales. No solamente el espacio está intrincadamente unido por multitud de ejes de conexión, sino que esa unión sucede en tiempo real. Es esto precisamente lo que define la globalización (a partir de los años 70),

Castells define este proceso como “tiempo atemporal”, el tiempo de los flujos > tiempo contemporáneo donde no hay secuencias de impacto cronológicamente establecidas, no hay narrativa ni hipertexto (procesos secuenciales), todo sucede al mismo tiempo provocando alteraciones de las secuencias temporales de la vida cotidiana (por ejemplo, ya no es necesario casarse primero para tener los hijos después).

Los flujos son tremendamente desterritorializados, así como cambiantes. Es por ello que la red no tiene una estructura fija, sino que varía constantemente.

Para Castells es irrelevante si la producción es del sector secundario o terciario (a diferencia de Bell) y considera que es esencial alejar el informacionalismo de los servicios (la informacionalización penetraría en todos los sectores: véase por ejemplo la experimentación con alimentos transgénicos >> sector primario). También señalará que los sectores que más innovan no son los que generan más desempleo (como podía sugerir la automatización tecnológica de algunos sectores), sino al contrario, los que menos innovan son los que se quedan anticuados y provocan mayores desempleos.

Una crítica hecha a Castells es que no diferencia entre modalidades de capitalismo o estatismo.

Los flujos se mueven en ese “tiempo atemporal” definido por Castells, de modo que, para el autor, se evaporaría la temporalidad. Últimamente, ha definido varias temporalidades (tiempo biológico, tiempo cronológico, tiempo glacial (el tiempo de la evolución del planeta)... pero cada vez más el que nos domina es el tiempo kairos > el tiempo del desarrollo).

La red también se compone de lugares. Hay un espacio de los flujos y un espacio de los lugares. Si otros teóricos afirman que la globalización borra las diferencias y se llega a cierta uniformidad global, Castells afirma que nos encontramos que subsiste y se refuerza la existencia de la identidad (no sólo las personales, sino también las colectivas) y se posiciona como un hecho central de nuestras vidas. Sería entonces el espacio de los lugares el espacio de las comunidades, propiciadas por el espacio de los flujos, pero con un comportamiento diferente.

Hay tres tipos puros de identidad:

  • Identidades legitimadoras (las institucionales).
  • Identidades proyecto (orientadas a su recreación bajo otras formas).
  • Identidades resistencia (se atrincheran para mantener su espacio colectivo).

Los lugares son los espacios con sentido, los espacios de la identidad, con su propio sentido. Los no-lugares serían aquellos que no generan sentimiento de pertenencia (un espacio puramente instrumental, igual en todas partes del mundo >> hoteles, autopistas, centros comerciales...).

Los lugares tendrían 3 características:

  • Favorecen la relación.
  • Tienen historia.
  • Tienen identidad (son referentes mediante una singularidad).

La idea fundamental de Castells será “el capital es global, la gente es local”. Lo importante es la dicotomía entre el lugar y la red.

Conclusiones de la profesora:

1º · El informacionalismo no va necesariamente ligado a un modelo regulador (cada variación de elementos provoca resultados concretos). Hay concreciones muy variables en función de multitud de aspectos determinantes (modelos económicos, de mercado, relaciones de poder, relaciones de experiencia, etc. etc.). De hecho, no hay un único paradigma tecnológico y por ende un único informacionalismo.

2º · La estructura social correspondiente a la sociedad red no anula configuraciones previas, subsisten modalidades industrialistas y otros elementos que corresponderían a modos previos como el agrario. Lo que sí hay es una reconfiguración de estos modos. El eje que hegemoniza es el de los flujos y por ello los demás sistemas se adaptan a su nuevo espacio dentro del conjunto. La sociedad red también permite que haya distintas redes configuradas cada una a su modo que se conecten con todas las demás (idea de interconexión que es más intensa en los nodos centrales, pero móviles, de la red al existir más flujos que en otros espacios, más ensombrecidos por la ausencia de flujos).

3º · El territorio es cada vez más irrelevante. La desterritorialización o abandono de la búsqueda de contigüidad de los hogares a los grandes centros es provocada por la posibilidad de trabajar o relacionarse con otros nodos de la red a distancia.

4º · Relaciones de Experiencia; Relaciones de Poder; Relaciones de ¿?

5º · Todavía no se puede hablar de un espacio de la no territorialidad, todavía el encuentro es pertinente e importante. La aglomeración territorial es una situación que aún todavía favorece la sinergia entre entidades y eso sigue siendo positivo. No obstante, esas aglomeraciones territoriales no tendrían relevancia alguna de no ser por su capacidad de conectarse con otras redes a distintos niveles.

6º · Espacio de los flujos (procesos, funcionalidad) vs. Espacio de los lugares (sentido, significado). En el contexto globalizador, se afianza la necesidad de las identidades. No nos dejemos engañar: la globalización no es uniformización >> puede haber una complejidad de flujos culturales simultáneos pero casi contrarios entre sí. Ciertamente hay ciertos lugares que acaban siendo iguales en todas partes (véanse los centros comerciales [Malls] o los aeropuertos, etc. >> lugares atópicos muy fluidos y sin identidad histórica que proporcionan las mismas prestaciones en todo el mundo) pero también hay otros que son ciertamente locales (con su valor identitario. Véase, por ejemplo, el auge de las identidades nacionalistas (incluso dentro de un mismo estado) y la concepción del propio espacio, que en Castells se identifica con el debate sobre los lugares).

7º · La red no es simétrica en las nuevas formas de interacción social. Hay muchas diferenciaciones en el uso de los espacios de la red en los distintos perfiles sociales. Por otro lado, el capital es global, el trabajo y la gente son locales.

8º · Cadenas transnacionales de cuidados (translocalidad >> personas que se van a otro país para mandar dinero a su lugar de origen). Últimamente, los estudiosos se ocupan, sobre todo, de estos aspectos “trans”.

9º · Será S. Sassen quien se ocupe más de la transnacionalidad legal y de los desajustes entre los ámbitos regulativos de carácter normativo o incluso cultural y las redes transnacionales. Beck hablará de procesos de cosmopolitización (en los que se producen mezclas, sinergias o choques entre culturas). Se critica que esta idea de cosmopolitización es un poco futurológica en el sentido de que no se corresponde firmemente con la situación real actual.

10º · Tema del tiempo atemporal (a tratar otro día).